Este documento establece el procedimiento estandarizado para el censo de aves en la playa del Espacio Natural de Doñana, un tramo litoral de unos 52 km entre la desembocadura del Guadalquivir y Mazagón, que incluye la playa del Parque Nacional, el núcleo de Matalascañas y el Parque Dunar. Es el único registro sistemático del medio biótico en este ecosistema costero.
La playa de Doñana es un punto estratégico en la ruta migratoria del Atlántico Oriental y para el paso de aves marinas entre el Atlántico y el Mediterráneo. Alberga especies amenazadas como la pardela balear (en peligro crítico) y la gaviota de Audouin, además de ser un enclave clave para limícolas y otras aves marinas. El censo permite detectar rarezas y complementa los registros de aves en otros ecosistemas de Doñana.
Se realiza un recorrido en vehículo todo terreno a baja velocidad (10-20 km/h) durante la marea baja, recorriendo unos 29 km en el Parque Nacional y 23 km adicionales hasta Mazagón. Un observador experimentado registra todas las aves no paseriformes y cuervo común, anotando también la presencia humana y sus actividades (coqueros, bañistas, vehículos) desde 2012.
El censo se divide en 5 sectores y 113 tramos de 500 m. Se registran condiciones atmosféricas, estado del mar, distancia a la orilla (especialmente aves marinas) y comportamiento de las aves. Desde 2012 los datos se gestionan en una base de datos relacional con dos tablas vinculadas: condiciones del censo y observaciones.
Los censos estandarizados se realizan desde 1990 (25 años de datos), aunque existen registros previos en cuadernos de campo desde los años ochenta. La frecuencia es mensual, en marea baja durante la mañana.